La faja postparto es una prenda de compresión que da soporte al abdomen y la zona lumbar durante la recuperación tras el parto. En términos generales, se empieza a usar a los pocos días en parto vaginal sin complicaciones y a las 2 a 4 semanas tras una cesárea, siempre con el visto bueno de tu médico, entre 6 y 8 horas diarias al inicio. Es un apoyo para la recuperación, no un método para adelgazar.
Usada en el momento correcto y con la compresión adecuada, ayuda a sentir mayor firmeza, mejora la postura al cargar al bebé y aporta comodidad. Usada mal —demasiado pronto o demasiado apretada— puede ser contraproducente.
En esta guía te explicamos cuándo empezar, cuánto tiempo usarla y cómo elegirla. Recuerda que esta información es orientativa y no reemplaza la indicación de tu ginecólogo o médico tratante.
El momento depende del tipo de parto y de tu recuperación. La regla de oro es no usarla sin la autorización de tu médico.
Al inicio, entre 6 y 8 horas diarias suele ser suficiente. Con las semanas puedes aumentar si te sientes cómoda, pero no es recomendable dormir con ella salvo indicación médica. La faja nunca debe causar dolor, adormecimiento ni dificultad para respirar; si eso ocurre, quítatela y revisa la talla.
| Etapa | Uso orientativo |
|---|---|
| Primeras semanas | 6 a 8 horas al día |
| Semanas siguientes | Hasta 10 a 12 horas si hay comodidad |
| Noche | Retirar, salvo indicación médica |
Busca una faja de compresión media, tela transpirable (como el Powernet), costuras planas y cierres escalonados que te permitan ajustarla a medida que tu cuerpo cambia. Para cesárea, prioriza modelos que no presionen directamente la zona de la incisión.
En Cata1og sabemos que la recuperación de cada mamá es distinta. Por eso insistimos en lo mismo: la faja postparto acompaña el proceso, pero quien marca los tiempos y la autorización es siempre tu médico. — Equipo Cata1og
En parto vaginal sin complicaciones, a los pocos días; tras cesárea, generalmente de 2 a 4 semanas. En ambos casos, siempre con la autorización de tu médico.
Al inicio, entre 6 y 8 horas diarias. Puedes aumentar gradualmente si te sientes cómoda, pero no se recomienda dormir con ella salvo que tu médico lo indique.
No quema grasa. Da soporte a los músculos abdominales, ayuda a la postura y aporta firmeza; el resultado viene de la recuperación natural, el movimiento y buenos hábitos.
Sí, pero más adelante que en un parto vaginal y con autorización médica. Elige un modelo que no presione la incisión y comienza con pocas horas al día.
Compresión media: firme y con soporte, pero cómoda. Nunca debe causar dolor, adormecimiento ni dificultad para respirar.
La que corresponda a tus medidas actuales tras el parto, no a tu talla previa al embarazo. Guíate por la tabla de tallas y prioriza cierres ajustables.
Cada recuperación es única y tu médico es tu mejor guía. Cuando estés lista para elegir la tuya, encuentra opciones cómodas y de calidad en nuestra colección de fajas postparto.